La imparable demanda de las redes inalámbricas de sensores (2ª parte)
En nuestro anterior post vimos algunos de los sectores que el ITG ha identificado como potenciales usuarios de las redes inalámbricas de sensores.
Vemos los cinco restantes:
- Mayor rendimiento de instalaciones solares y eólicas. En instalaciones solares se puede monitorizar casi de forma individual cada panel, ayudando a detectar problemas de eficiencia en placas (por puntos calientes o por cualquier otra incidencia) e identificando exactamente en qué placa está el problema.
De esta forma no sólo se identifica rápidamente el fallo en la instalación, ayudando a mejorar la eficiencia de todo el sistema, sino que se reduce el tiempo de resolución de averías y se mejora el sistema de mantenimiento, lo que conlleva una reducción de los costes de mantenimiento globales de las instalaciones. Los mismos resultados se pueden conseguir con aerogeneradores. - Aplicación en el sector de la construcción. Una red de sensores inalámbricos permite desplegar nodos sensores, sin ningún cable, en nuevas obras y estructuras, para medir el impacto en las estructuras ya existentes. De esta forma se facilitarían las labores preventivas, midiendo, por ejemplo, vibraciones en las estructuras, desplazamientos, temperatura y humedad, etc.
- Eficiencia energética en edificios. MIdiendo la temperatura, la humedad, la iluminación, el consumo eléctrico y otros parámetros que influyen en el consumo energético, se puede optimizar el uso de la energía en edificios. Las redes de sensores permiten medir en tantos puntos como sea necesario sin instalar cables.
- Lectura remota de contadores. ¿Quién no ha visto al encargado de medir los contadores de luz, agua, gas, etc., en nuestras casas, alguna vez? Con contadores “inteligentes”, los mismos equipos mandarían su información de consumo a un servidor central de la compañía suministradora para su posterior análisis. Esto garantizaría no sólo la medición del consumo real, sino la detección de fugas y anomalías en la red.
- Ayuda para mejorar procesos industriales. En el entorno industrial son bastante comunes los sistemas de control de cualquier tipo de procesos, independientemente del tipo de industria o sector.
Estos sistemas has sido tradicionalmente desplegados mediante cables, a veces con densas redes de cableado, poco flexibles en cuanto a extensión de los sistemas existentes o detección de problemas en el sistema. Las redes inalámbricas de sensores permiten sustituir a toda la marañas de cables en los sistemas tradicionales, haciendo posible extender los sistemas de control a cualquier lugar y prácticamente sin límites. Y sobre todo manteniendo la compatibilidad en las comunicaciones con los sistemas de control clásicos por cable, lo que permite extender un sistema ya instalado sin necesidad de destruir todo lo que ya se tiene funcionando, y sólo ampliando lo necesario con redes inalámbricas.
En fin, son sólo algunas de las aplicaciones que el ITG refleja en el artículo que referimos, pero ni mucho menos son las únicas. Las redes de sensores inalámbricos son tan “potentes” que sus campos de aplicación están casi limitados únicamente por la imaginación. Si os interesa el artículo completo, lo podéis descargar aquí.
Posted: June 17th, 2010 under I+D, tecnología.